Ya a la venta el libro «Marketing de destinos ante los límites del crecimiento turístico»

Manuel Rey-Moreno, catedrático de Universidad del área de Comercialización e Investigación de Mercados de la Universidad de Sevilla, acaba de publicar el ensayo «Marketing de destinos ante los límites del crecimiento turístico», en el que desde su experiencia docente, investigadora y profesional reflexiona sobre el impacto de las políticas de marketing en la vida de las personas y la convivencia. El libro se puede adquirir en la Papelería Librería, Red de Impresión C/ Barrau, 6. Sevilla por 18,50 €.

Sinopsis

El turismo constituye, tal vez, la actividad más transformadora de nuestra sociedad en los últimos 60 años. Podríamos discutir sobre cuál de las dimensiones sociales afectadas por él —cultural, económica, geográfi ca, medioambiental, urbanística, política, laboral, etc.— lo ha sido en mayor medida, aunque en ningún caso negaríamos la naturaleza poliédrica del fenómeno. Pretende esta obra realizar una valoración racional y crítica de la sostenibilidad del modelo actual de actividad turística con cifras de crecimiento exponencial, en la que participan agentes con intereses muy dispares a los que afecta de modo desigual, en un planeta con recursos fi nitos, ante mercados mucho más horizontales, inclusivos y sociales. Desde este enfoque se reflexionará sobre los límites del crecimiento turístico y la necesaria reorientación de objetivos y estrategias del marketing de destinos.

El concepto que se defenderá estará alejado de postulados convencionales en los que resulta primado el uso de indicadores de gestión cortoplacistas, según los cuales el éxito de un destino se mide, exclusivamente, en términos del crecimiento en el número de visitantes, pernoctaciones o volumen de visitas en playas o espacios monumentales.

Las recetas guiadas por el objetivo único del crecimiento indiscriminado son más preocupantes cuando los principios que las mueven alcanzan esferas vitales que nunca deberían ser manejadas por el mercado. Negar los impactos positivos de la actividad turística es un ejercicio de cinismo e hipocresía. No obstante, despreciar negativos lo es de sectarismo e irresponsabilidad. Desde el reconocimiento de ambas realidades, lo que está en juego en este momento con las decisiones que se tomen no es solo el porvenir de la actividad turística, sino la propia contribución del turismo a salvaguardar unas condiciones mínimas de habitabilidad del planeta a las próximas generaciones en un futuro no ya remoto, sino inmediato.