Sevilla está de moda no solo como destino turístico sino como ciudad para hacer negocio. Semana tras semana los medios de comunicación sacan a la luz inversiones en proyectos de interés (Aeropuerto, Proyecto Centro Investigaciones en Cartuja, Centros de Ocio en Puerto y Palmas Altas, etc.), así como nuevos eventos de índole cultural, económica, política o tecnológica de alto interés internacional (Premios Goya, Foro de Gobiernos Locales, Consejo de la Agencia Espacial Europea, World Travel & Tourism Council, Premios Ondas, Premios MTV, etc.).

Afortunadamente, el éxito en la captación de grandes eventos no es algo nuevo en esta ciudad. La organización a lo largo de su historia de grandísimos eventos han marcado el pasado, el presente y marcarán el futuro de Sevilla (Expo 29, Expo 92, Campeonato Mundo Atletismo 1999, Final Copa Davis 2004 y 2011, Campeonato Mundo de Golf 2004, Conciertos ACDC-Madonna-Springsteen-U2-Iron Maiden, etc.). Si a esto unimos el atractivo natural que la ciudad tiene para el ocio y el negocio, la consecuencia inmediata son unas cifras que, por ejemplo, en el ámbito turístico, tanto en una dimensión de oferta como de demanda, alcanzan topes máximos en la historia del destino.

El atractivo exterior de una ciudad o de un destino para captar proyectos en el mercado emana de muchos factores. Así, por ejemplo, en el ámbito turístico se ha vinculado tradicionalmente con elementos de carácter más o menos tangible asociados con sus monumentos, museos, fiestas, folclore, capacidad de negocio, etc. Es evidente que estos elementos influyen decisivamente en la identidad de un territorio. Junto con ellos, no obstante, también existen otros de carácter más subjetivo o cualitativo enormemente relevantes. Hablamos de aspectos intangibles que se vinculan con aspectos más afectivos y emocionales. Me refiero a constructos como la Imagen, la Identidad, la Personalidad, el Posicionamiento Competitivo o la Marca del Territorio. Los elementos antes citados son, sin duda, uno de los principales activos que tienen en nuestros días las ciudades y los destinos. Y es por ello que la gestión de los mismos resulta clave, vital.

Tratándose de la Imagen de Marca de un Territorio, el apalancamiento es una de las estrategias de gestión de marca más usuales y de mejores resultados. Consiste en la vinculación de una ciudad o destino con personajes, eventos, imágenes o atributos relevantes y arraigados que al mercado le resultan relevantes y de interés. Es un modo eficaz de que te reconozca y posicione de modo diferencial y positivo respecto al resto de competidores.

Sevilla ha estado mucho tiempo vinculada con el folclore, toros, caballos, feria y monumentos. En las dos últimas décadas se ha unido, además, a la organización exitosa de eventos de gran nivel internacional en el ámbito deportivo, político y económico, cultural y artístico, tecnológico, social, etc. Y es que más allá de los ingresos económicos directos, indirectos e inducidos que ello aporta a la ciudad, existen otras contribuciones relacionadas con la imagen que estos eventos otorgan relacionadas con el dinamismo, pujanza, riqueza y modernidad del territorio.

En unos días tendrá lugar la reunión del Consejo Mundial de la WTTC (con oradores y moderadores únicos en el mundo). Se cuenta con una ciudad preparada para ello, como también lo estuvo para la entrega de premios de los Goya y para el Foro Mundial de Gobiernos Locales. Como lo estará en la próxima entrega de los premios MTV Europa aquí en Sevilla. Esto es un no parar.

Enhorabuena a los gestores que lo hacen y lo han hecho posible durante estos años

 

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